De una investigación narrativa a la red nacional de taquillas inteligentes de Correos
Correos era invisible para los menores de 25 años. Ninguno había enviado una carta. No sabían qué era un sello. Jamás habían pisado una oficina de Correos. La mayor red logística capilar de España — 30.000 carteros, presencia en cada pueblo — no tenía propuesta de valor para una generación entera.
El concepto validado en nuestra investigación evolucionó internamente en Correos hasta convertirse en Citypaq: la red nacional de taquillas inteligentes que hoy opera en estaciones, centros comerciales, supermercados y gasolineras de toda España. Un servicio que no existía. La pregunta que lo originó salió de nuestro trabajo.
Investigamos cómo los jóvenes intercambiaban objetos físicos. Descubrimos que ya lo hacían — sin estructura, sin sistema, con barreras de pereza y desconfianza. Y descubrimos algo más: que recibir un paquete físico generaba una emoción que lo digital no podía igualar. Sobre ese hallazgo se concibió y validó el concepto del Buzón Inteligente — un dispositivo conectado que automatiza el envío y la recepción de objetos.
El servicio que hoy es el mayor éxito logístico de Correos se desarrolló desde nuestra propuesta narrativa.



